Cual tiovivo, cual montaña rusa, a ratos araño el cielo y por momentos caigo vertiginosamente hacia lo mas hondo de mi propia desazón, buceando entre vestigios de ilusiones rotas espero emerger para poder observar de nuevo la cálida luz del sol e intentar aplacar levemente el frió que se asienta en mis entrañas y me carcome el alma.Y tarde o temprano, volver a caer.
Una vez
Y otra vez
Y otra...
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